Nací en Madrid, en pleno Carnaval; quizá por eso me gusta tanto disfrazarme.

La pasión por la lectura me viene desde siempre, primero con los cómics de Los Trotamúsicos como distracción mientras comía y más tarde con la colección de Los cinco. Durante la etapa escolar, creo que me leí todos los títulos que albergaba la biblioteca del colegio, hasta el punto de empezar a sacar siempre el mismo libro sobre animales.

Cuando era pequeña, lo que más me gustaba de las vacaciones de verano era conocer gente a la que después poder escribir cartas infinitas. Lo de la correspondencia era casi una obsesión: escribía hasta a mi prima, que vivía a media hora de mi casa; y muchas veces Correos me devolvía las cartas por exceso de peso. También llevaba diarios muy vergonzosos.

El primer premio de escritura que gané fue por un cuento y tuve que recoger la medalla vestida de bailarina de ballet, porque me tocaba actuar justo después. Lo del ballet lo dejé enseguida. Afortunadamente.

Estudié Periodismo porque pensaba que en esa carrera iba a escribir mucho, pero, al final, de lo único que llené los cuadernos fue de apuntes de historia. En el primer verano de vacaciones universitarias escribí mi primera novela con intención de ganar un concurso de una de esas editoriales grandísimas (inocente de mí).

Después hice un máster de Edición y varios cursos complementarios, gracias a los que he podido trabajar con algunas editoriales como correctora, traductora y maquetadora, además de autoeditarme mis primeras novelas.

En 2016 llegó mi primera oportunidad para publicar con editorial, un sueño hecho realidad por el que estoy realmente agradecida.

Mientras tanto, he ido ganando algunos concursos de relatos y participo en varias antologías.

Soy una de las administradoras de la web Paseando a Miss Cultura, donde escribo sobre libros, series y obras de teatro. También subo vídeos a mi canal de YouTube, aunque no con la frecuencia que me gustaría.

Cuando no estoy escribiendo, me puedes encontrar leyendo, viendo series, apasionándome por cosas que no le interesan a casi nadie, haciendo puzles en 3D, hablando sobre Harry Potter o entrenando con mi perrita.