La noche de San Huberto

Las cosas estaban enormemente enmarañadas por esos tiempos. Si bien habían pasado ya unos pocos años desde que en las radios atronó esa frase de «la guerra ha terminado», que devolvió al pueblo a algunos de nuestros hombres más afortunados, seguían corriendo tiempos complicados.

Leire (Mi futuro en una caja)

«Por aquel entonces tenía veinticuatro años, hacía uno que había terminado la carrera de Comunicación Audiovisual y estaba a punto de entregar mi proyecto de fin de máster sobre el…

Federica (Mi futuro en una caja)

«Federica era una mujer bajita y menuda. Tenía el cabello blanco como la nieve, corto y con unos envidiables rizos. Los años habían tallado numerosos surcos en su piel, pero…

Marciano (Mi futuro en una caja)

«Estuvimos casados sesenta y cinco años. ¡Sesenta y cinco! Ahora ningún matrimonio aguanta tanto tiempo. Ahora os casáis y a los dos días estáis aburridos y os dejáis. Yo estuve…

Lucas (Mi futuro en una caja)

«Me sorprendí al ver que del asiento del conductor no salía el hombre que había conocido unos días antes, sino un chico joven con el pelo rubio y despeinado. Tenía…