La noche de San Huberto

Las cosas estaban enormemente enmarañadas por esos tiempos. Si bien habían pasado ya unos pocos años desde que en las radios atronó esa frase de «la guerra ha terminado», que devolvió al pueblo a algunos de nuestros hombres más afortunados, seguían corriendo tiempos complicados.

Ya soy mayor

  —Ya soy mayor. ¿Cuántas veces habría pronunciado aquella frase durante su corta vida? Cuando cogió la cuchara por primera vez sin ser consciente de su peso y la hundió…

Confesión de amor

«Es increíble cuánto pueden cambiar las cosas en un solo segundo». Aquella reflexión invadía su mente mientras observaba la fotografía que sujetaba entre sus dedos. Allí estaban los tres, juntos,…

La infidelidad se sirve caliente

Cuando sus miradas se cruzaron, enseguida notó cómo si todos los órganos de su cuerpo cayeran de golpe para aplastarle el estómago. La campanita de la puerta había anunciado la…

Siempre llueve

Cuando el despertador rompió la calma aquella mañana, ya llevaba un buen rato con los ojos abiertos, observando las sombras que se proyectaban en el techo como fantasmas. Mientras las…

Gelatina

Otro día más… Desde que aquel hombre me llamó de forma tan insistente y me hizo levantarme, cuando por fin creo que había encontrado la postura, he perdido la noción…

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Ilustración de @NikatheSiren

La Ley Boss [#Tiempoderelatos]

Tras cruzar la puerta que acababa de traerlos de vuelta a los pasillos del Ministerio, Amelia, Alonso y Pacino caminaban en dirección al despacho del subsecretario. A pesar del cansancio…

La noche de las sirenas

Por fin, las sirenas de los coches de policía se alejaban, devolviendo al tranquilo vecindario el silencio propio de las últimas horas de la madrugada, justo cuando la oscuridad alcanza…

La magia de las letras

Era lunes por la tarde, el día de visitar la biblioteca para devolver todos los libros que había leído durante la semana anterior y elegir algunos nuevos. —¡Hola, Rocío! —Saludó…