Hace justo un año se abría la puerta de la verja de El jardín de atrás.
Allí, en un árbol, el papá de Nerea le había construido una pequeña casita que enseguida se convirtió en Un rinconcito donde compartir amistad,ilusiones, Letras, libros y más.
De pronto, mucha gente empezó a seguir La Estela del Sueño, buscando un Mundo Paralelo, en el que Los libros son magia.
La casita, poco a poco, empezó a llenarse de gente, hasta que los cojines en los que sentarse se acabaron. ¡Aquello era Prácticamente Magia!
Aunque todos ellos Aman los Secretos, querían conocerse y empezaron a hablar de Libros y excursiones. Algunos solían tomar los libros prestado de la Biblioteca del Ocaso, atraídos por su maravillosa luz. Otros, en cambio, preferían visitar la Raveloteca, donde siempre les atendían con una sonrisa. Había quién directamente acudía a El rincón de Dácil o pedía consejos a Patry. Pero sólo unos pocos podían permitirse pedir prestados Los libros de la princesa. Eso sí, todos coincidían en hacerse una misma pregunta: ¿Qué sería de Mi vida sin libros?
La conversación sobre Libros que voy leyendo se había alargado durante horas, en las que algunos incluso habían llegado a sentir Besos de Mariposa, mientras confesaban El color de sus sueños.
De repente, Alberto se asomó por la ventana y se dio cuenta de que Nerea y Alicia estaban sentadas en el césped del jardín, con la espalda apoyada en el tronco del árbol, Devorando Libros; parecían totalmente Perdidas entre páginas. Y es que, ¿quién puede resistirse al Arte Literario? Ese arte que, Volando como una mariposa, consigue que, sin darnos cuenta, nos encontremos de pronto En el mundo de la fantasía.

Texto homenaje a los bloggeros por su apoyo durante el primer año tras la publicación de El jardín de atrás (10/05/2012)

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